Mastevale
La vidriera que vende y la trastienda que mide, en un solo sistema.
Una emprendedora vende ropa estampada con DTF y diseños a pedido. La venta se cerraba por WhatsApp e Instagram, a mano, sin saber qué dejaba cada prenda ni cuánto valía el negocio. Esculpimos las dos caras de una sola pieza: una vidriera que el cliente recorre, arma y compra, y una trastienda que mide cada peso —costo, ganancia, stock y patrimonio— como una empresa de verdad.
Una tienda con cerebro de empresa
Cierra ventas por WhatsApp y mide rentabilidad, stock y patrimonio en el mismo sistema.
Antes de la obra
El problema que encontramos
Vender a ciegas
La venta se cerraba por WhatsApp e Instagram, a mano. No había forma simple de saber qué dejaba cada prenda, qué stock quedaba por talle y color, ni cuánto valía el negocio.
El personalizado, un ida y vuelta
Cada diseño a pedido —elegir prenda, logo, tamaño de estampa— era una charla larga y un presupuesto calculado a mano, distinto cada vez.
La obra, parte por parte
Qué construimos
La vidriera
Catálogo de prendas estampadas y accesorios con stock por color y talle, y un personalizador donde el cliente arma su diseño —prenda base + logo (del catálogo o uno propio que sube) + tamaño de estampa— y ve el precio al instante. El carrito cierra en un mensaje de WhatsApp listo para enviar.
Catálogo + personalizador + carrito (localStorage) + checkout WhatsApp. Mobile-first.
La trastienda
Un ERP que mide el negocio: cada venta calcula su ganancia real con el costo de lo vendido; compras, caja y cuentas corrientes; y el patrimonio —stock a costo, equipamiento amortizado, lo que se debe y lo que deben— con su evolución mes a mes.
Rentabilidad por COGS, patrimonio con amortización lineal, cierre mensual.
Presupuestos por cm²
El personalizado deja de calcularse a mano: una planilla cotiza la estampa por centímetro cuadrado, arma el presupuesto y, al cobrarse, se vuelve venta en el ERP sin doble carga ni doble conteo.
Tarifa por cm² (material + edición); presupuesto → venta automática.
Pensada para el teléfono
Todo se diseñó primero para mobile: el cliente compra desde el celular y la dueña gestiona el negocio desde el mismo lugar.
Mobile-first innegociable, tap targets ≥ 44px.
El impacto
En qué cambió su día a día
Vender sabiendo
Cada pedido entra al sistema, descuenta stock y registra la venta con su ganancia. La dueña sabe, al peso, qué deja cada prenda y qué tiene en góndola.
El negocio, medido
Cuánto gano, cuánto tengo y cómo evoluciona: las tres preguntas que antes no tenían respuesta, ahora en una pantalla.
Por qué está bien hecha
El oficio detrás
Modelada sobre el negocio real
No es un Shopify genérico forzado al negocio: el dominio habla su idioma —prendas, cápsulas, personalizados, presupuestos— con arquitectura por capas y un módulo por área.
Domain-Driven Design, dominio en TypeScript puro.
Segura y siempre al día
Seguridad a nivel de base desde el día uno, el ERP separado de la tienda pública para que cargue liviana, y cada mejora en producción al instante.
Row Level Security (Supabase), bundles separados admin/público, deploy continuo (Vercel).
